La realización del meeting para pruebas de mediofondo en pista cubierta “Asics Sound Invite”, este sábado 14 de febrero en Winston Salem (Carolina del Norte, Estados Unidos), tuvo un nivel excepcional, acorde con lo que en los últimos tiempos viene mostrando esa especialidad en ese país.
Primero fue el turno de ese joven prodigio llamado Cooper Lutkenhaus quien, con apenas 17 años, sigue asombrando. Corrió los 800 metros llanos en 1:44.03, que representa el récord mundial u20. Hasta ahora el primado pertenecía al ruso Yuriy Borzakovskiy con 1:44:35 desde el año 2000 en Dortmund.
El año pasado Lutkenhaus había impactado al marcar 1:42.27 en esa distancia, durante el Campeonato Nacional, clasificando así al Mundial de Tokio. Y hace pocas semanas, en sus primeras incursiones indoor, registró 1:45.23 en los 800 metros y 1:14.15 en los 600 metros, ambas en Nueva York.
Este sábado, dos de los actuales fenómenos del mediofondo batallaron por el triunfo en los 3.000 metros, que se adjudicó Nico Young en 7:33.32, seguido por Yared Nuguse en 7:33.78.
Y para el final se había programado una “milla de ensueño” con el duelo entre el campeón mundial y olímpico Cole Hocker y otro adolescente que acaba de asombrar, el neocelandés Sam Ruthe (con apenas 17 años viene de correr la milla en Boston en 3:48.88, 12ª. marca mundial absoluta de todos los tiempos).
Momentos antes, hubo otra prueba de la milla, donde participó el argentino Diego Zárate (residente en Virginia, EE.UU.), quien abandonó.
Y en la milla central, Hocker no le dio opción a Ruthe, quien terminó 7° en 3:52.46.
Hocker venció en notables 3:45.94, que representan el segundo registro mundial del historial de la milla bajo techo, sólo precedido por el récord que el noruego Jakob Ingebrigtsen fijó en 3:45.14.



