Este 25 de mayo es el Día de la Patria, conmemorando la revolución de 1810 y así celebramos en todo el país.
También, en adhesión, en la ciudad de Buenos Aires se realiza una de las pruebas atléticas de mayor tradición en nuestro calendario de calle/ruta: la Fiestas Mayas, que cumple su 50ª. edición. La primera de ellas se disputó en 1972 y fue ganada, luego de un emotivo final, por el atleta de Independiente –y procedente del sur- Nazario Araujo, en un vibrante final con Juan Carrizo, quien desde el año siguiente se iba a convertir en el dominador de la prueba.
Y también este 25 de mayo es el cumpleaños de Nazario Araujo (nació en 1945), radicado en Comodoro Rivadavia donde, desde hace varias décadas, desarrolló su tarea de entrenador y formador de atletas.
Araujo fue uno de los principales fondistas argentinos a fines de los años 60 y principios de los 70, y representó a la Argentina en el maratón olímpico de Munich (1972) junto a Fernando Molina y Ramón Cabrera, ambos atletas del Allevi Club.
Estas fueron sus mejores marcas en pista:
1.500 metros: 3m.57s.8 el 6-12-69 en Buenos Aires (Campeonato Nacional)
3.000 metros: 8m.42s.8 el 26-7-69 en Lomas de Zamora
5.000 metros: 14m.34s.4 el 8-11-70 en Buenos Aires (Torneo Pierre de Coubertin)
10.000 metros: 30m.54s.6 el 25-4-71 en Santiago de Chile (Juegos Trasandinos).
Araujo nació en Cañadón León (hoy Gobernador Gregores), en Santa Cruz, aunque desde chico residió con su familia en Comodoro Rivadavia. Comenzó a practicar atletismo a los doce años y quedó bajo la guía de aquel gran maestro de los deportistas chubutenses que fue el también olímpico Antonio Pocoví.
Apareció en los primeros planos en 1964, cuando el Campeonato Nacional de mayores se realizó por primera vez en Comodoro Rivadavia. Allí fue 5° en 10.000 con 36:17.6 y 6° en 5.000 con 16:43.4, ambas carreras ganadas por Mario Cutropia. Y también obtuvo la prueba pedestre de su ciudad natal que organiza el Diario Crónica (actualmente 10 millas internacionales), donde luego iba a ganar otras cinco ediciones.
Araujo también estuvo en los Nacionales de los años siguientes. En 1965 en San Juan, donde volvió a dominar Cutropia, flamante campeón sudamericano en Rio, Araujo quedó 5 en 5.000 con 16:34.4 y en 10.000 con 34:24.6. Pero en 1966, en Buenos Aires, Araujo logró su primer título argentino con 32:44.6 en 10.000, además de escoltar al inolvidable Domingo Amaison en 5.000 con 15:56.2.
En 1968, Araujo se trasladó a Buenos Aires para representar al Independiente, donde su técnico fue otro grande nuestro atletismo, Osvaldo Suárez. En los Nacionales –en los que Amaison acaparó cuatro títulos- Araujo fue su escolta en 5.000 con 15:11.2 Y semanas más tarde, debuta con la Selección Argentina en el Triangular ABC (Brasil-Chile), en Comodoro Rivadavia. Y allí gana los 10 mil metros con su mejor registro de 31:11:6.. En los 5.000, con 15:05.8, escolta a los chilenos Jorge Grosser y Víctor Ríos. Y también participa en el medio maratón, donde marca 1:11:00, detrás del brasileño Iremar Tenorio de Silva (1h09m58s).
1969
A partir de allí su actividad en alto nivel fue más intensa. Integró el equipo argentino en el Sudamericano en la altitud de Quito, donde hace su debut en maratón con un 4° puesto (2:50:09), carrera que ganó el colombiano Pablo Cárdenas (2:36:36), delante del chileno José Ramírez (2:43:41) y Cutropia (2:46:56). Y Araujo también participó en los 5.000 (16:26.8) donde fue 6° mientras triunfaba una leyenda: el colombiano Víctor Mora.
Las pruebas de fondo de los torneos internacionales disputados en noviembre en Buenos Aires son dominadas por un sudafricano, Christos Dekkers. Allí Araujo queda 3° en el torneo Bodas de Oro de la FAM con 14m55s2 en 5.000 metros y escolta a Dekkers en el torneo Pierre de Coubertin con 14m46s6.
A principios de diciembre, en el Campeonato Nacional en la pista de Gimnasia y Esgrima, obtiene el título nacional de 1.500 metros con su registro personal de 3:57.8. Y queda 3° en los 5.000 con 14m59s0, detrás de los bonaerenses Carlos Loto y Alberto Barceló.
A fin de año concurre por primera vez a la Travesía de San Silvestre, en Sao Paulo, que se disputaba sobre 8,7 km. y que fue ganada por el mexicano Juan Martínez con 24m03s. Araujo terminó 13° con 25m32s.
1970
- A principios de temporada, en los Juegos Rioplatenses en Montevideo (Uruguay vs. Argentina), Araujo gana los 5.000 metros con 15:06.8 y escolta a Juan Carrizo en 10.000 con 32:54.6
- En los Campeonatos Nacionales, en Córdoba, queda 2° en 5.000 con 14:59.4, mientras Domingo Amaison –a sus 36 años- mantiene su vigencia y se lleva otra victoria.
- La serie internacional de noviembre recibe en nuestro país a varias figuras. En el torneo Pierre de Coubertin, en Buenos Aires, Araujo logra el 3° lugar en 5.000 metros con su marca personal de 14:34.4, escoltando a dos de los mejores fondistas europeos de la época, el español Javier Alvarez Salvado (14:29.2) y el italiano Giuseppe Ardizzone (14:31.6). Y Comodoro Rivadavia también organiza un gran torneo internacional, donde Araujo llega 4° sobre esa misma distancia con 15:04.4, triunfando Alvarez Salgado con 14:21.0. En los dos puestos siguientes terminan los que se turnarían en los récords sudamericanos en las temporadas próximas: el chileno Pedro Warnke y Victor Mora.
1971
- En los Juegos Trasandinos (Chile vs. Argentina) en Santiago de Chile, en abril, el local Pedro Warnke muestra su gran evolución y gana las dos pruebas de fondo. Araujo queda 2° en 10 mil metros con 30:54.6 y 3° en 5.000 con 14:45.0 (el segundo es Amaison).
- En los Campeonatos Nacionales, en Córdoba, Araujo fue subcampeón de 5.000 con15:42.3 y 10 mil metros con 33:09.8, escoltando a Amaison y Carrizo respectivamente.
1972
- En los Juegos Rioplatenses, en Montevideo, Carrizo ganó los 5.000 y 10 mil metros, aquí con 30:52.6. Araujo le escoltó en esta distancia con 31:06.0.
- Araujo también marcó ese tiempo al quedar 4° en el ABC de Rio de Janeiro, en una prueba ganada por el chileno Jorge Grosser, el astro sudamericano del mediofondo.
- Con el objetivo de revitalizar las pruebas de calle en Buenos Aires –que habían sido prohibidas por las autoridades en la década anterior- el popular relator de Radio Rivadavia, José María Muñoz, impulsa la carrera Fiestas Mayas. La primera edición, sobre 12.6 kilómetros en la Plaza de Mayo, tuvo gran repercusión y se vio un memorable duelo por la punta entre Araujo y Carrizo. Se impuso Araujo, igual tiempo para su rival y tercer puesto para Fernando Molina.
1 Nazario Araujo 41:14
2 Juan Carrizo 41:14
3 Fernando Molina 41:29
4 Mario Cutropia 42:03
5 Alberto Ríos 42:23
6 Raimundo Manquel 42:42
7 Benedicto Galeano 42:43
8 Oscar Barreto 42:43
9 J. Ramos 43:21
10 Víctor Barriomirón 43:25
- Para el 15 de julio sobre la ruta 205 en Ezeiza se programó un selectivo olímpico de maratón con vistas a los Juegos de Munich. Allí se produjo la aparición de otro chubutense, Raimundo Manquel, quien fue uno de los animadores (abandonó hacia el km. 25). Y luego, hasta unos 3 km. antes del final, lideró Ramón Cabrera, otra sorpresa. A partir de allí Araujo, seguido por Molina, tomó el control de la prueba y terminó en 2:23:50s, con Molina a sólo un segundo y Cabrera en 2:25:00. La distancia nunca fue certificada, pero los tres fueron designados por la CADA para asistir a los Juegos. Esa prueba quedó en el historial como primer Campeonato Nacional de Maratón..
- El maratón olímpico se largó con 73 participantes a las 15.00 del último día atlético de los Juegos de Munich, el 10 de septiembre de 1972. El mundo entero estaba conmocionado por la masacre de los deportistas israelíes. El estadounidense Frank Shorter fue el vencedor, devolviéndole a su país el título del maratón olímpico que no obtenía desde…1908. La medalla de plata fue para el belga Karel Lismont y la de bronce para el etíope Mamo Wolde, oro cuatro años antes en México. En cuarto lugar llegó otro norteamericano, Ken Moore, luego un gran periodista de atletismo en su país. Shorter no pudo disfrutar demasiado en la llegada ya que un intruso –un joven alemán de 16 años- había ingresado poco antes al estadio, disfrazado de competidor (y se robó los aplausos, hasta que lo sacaron). Araujo, lamentablemente, se desvaneció a unos 50 metros de la llegada por la descompensación, cuando iba para el 50° lugar. Fernando Molina terminó 53° en 2h38m19s y Cabrera, dos puestos más atrás en 2h42m38s.
1973
- Los Campeonatos Nacional se realizaron por primera vez en Mar del Plata y allí Araujo terminó 4° en los 10 mil metros –ganados por Amaison- con 31:31.6.
- A fines de octubre, el Parque Chacabuco, vivió una gran fiesta con el Torneo Internacional Pierre de Coubertin. El colombiano Víctor Mora se adjudicó los 10 mil metros con 28:57.2, seguido por el estadounidense Ken Meissner con 30:00.8 y Araujo con 31:08.0.
La actividad de alto nivel fue decreciendo para Nazario pero en 1977 volvió al podio de Fiestas Mayas (llegó tercero, también había sido subcampeón en 1974).
Y volvió a ser convocado para la selección argentina en el match ante Chile en Comodoro Rivadavia. Participó en la prueba de ruta sobre 20 km donde marcó 1:04:01 y escoltó a sus compatriotas Alberto Ríos y Raimundo Manquel.
En 1978, y en su última temporada en los primeros planos, logra marcas como 14:56.6 en 5.000 y 31:02.4 en 10.000, en septiembre en Buenos Aires, además de ganar por sexta vez la Corrida del Diario Crónica.
“Ser el primer atleta olímpico en representar a esta querida y amada Patagonia marcó un hito. Pusimos olímpica a la provincia del Chubut. No soy individualista, y siento que he aportado algo muy interesante para nuestra provincia. Ser olímpico es algo para toda la vida. Que mis nietos lean hoy un libro y vean mi nombre es algo muy lindo. El atletismo fue muy importante para mí, me permitió salir a correr por diferentes países que sin este deporte no podría haberlo hecho. Eso me fortaleció sin lugar a dudas en todo sentido”, expresó en un reportaje a medios locales al cumplir 75 años. Su esposa fue otra gran atleta argentina y multicampeona del lanzamiento de jabalina, Ana María Campillay.
“El atletismo siempre fue con la misma sintonía del esfuerzo. Yo nunca lo llamé sacrificio al entrenamiento, creo que no es sacrificio, es vocación. Sacrificios hacían los antiguos emperadores con la gente; pero el deporte es vocación, lo que te agrada, lo que te gusta hacer y los sueños que tenés cuando sos joven. El atletismo siempre fue y va a seguir siendo, con el mismo pensamiento e idiosincrasia. Al haber recorrido parte del mundo con el atletismo y estar en más de 16 países, uno se siente un representante orgulloso de haber nacido en esta tierra. Lo que podemos hacer nosotros los grandes es dejar semillas, que hacen proliferar todo el entorno de lo que ellos realizan como vocación también. Haber pasado por el mundo del deporte y haber dejado alumnos míos que trabajan tanto para las personas, trasmitiéndole los valores de una vida sana y en movimiento; eso es muy bueno”, expresó.



