Fue la gran noche de Micaela Levaggi, fue la gran noche para el equipo argentino que pudo celebrar así su primera medalla de oro en los Juegos Sudamericanos en Santa Fe, este miércoles 23 de septiembre. Como viene sucediendo en los últimos tiempos, la jerarquía y evolución de “Mica” la llevó a un nuevo triunfo, esta vez con un poderoso rush en la recta final, cuando fue sobrepasando a todas las rivales que habían constituido el pelotón de punta a lo largo de casi toda la carrera de 1.500 metros llanos.
Además, se refirió a la estrategia que le sugirió su entrenador Leo Malgor para esta carrera en particular: «Vengo compitiendo hace tiempo y me acostumbré a ser yo la que hacía el cambio de ritmo. Esta vez, fueron las chicas las que lo hicieron y me tuve que adaptar. Mi entrenador me había dicho que si en los últimos 500 metros ellas hacían un cambio brusco, que me quedara atrás y no me desespere porque no iban a tener para hacer el último cambio. Así fue”.
Campeona sudamericana de 1.500 en Mar del Plata 2025, también campeona en el Ibero de Lima este año, subcampeona del Panamericano en esta prueba y luego ganadora de 3.000 con obstáculos, y ahora dueña del mediofondo en Santa Fe, Levaggi es la gran figura del atletismo argentino de este tiempo. En una cuenta a la que también hay que agregar sus récords nacionales (1.000, 1.500, la milla y 5.000) y el tope sudamericano de 1.500 que estableció con 4:05.50 a principios de julio en Ordizia, España, terminando con un registro –de la surinamesa Letitia Vriesda- que tenía casi 35 años de vigencia.
Los Juegos no terminan para Levaggi. Competirá este jueves en los 5.000 metros y el viernes, en los 3.000 con obstáculos.
“Estoy emocionada. Vivir estos logros en tu país, con toda la gente, es todo lo que uno como atleta puede soñar. No podría pedirle más a este día. Venía de un gran año, pero lo más importante para mí era este torneo porque había en juego una clasificación importante, porque son en el país, porque se invirtió mucho. Uno quiere regalarle esto a todos los que pusieron su granito de arena”, dijo la marplatense de 28 años, dueña de una historia de esfuerzo, sufrimiento y mucho sacrificio, y entrevistada por Juan Martín Branz en Clarín.
A principios de este año inició una venta de rifas que terminaría siendo fundamental para su crecimiento. Eso le permitió viajar a Europa para entrenarse y competir al más alto nivel, por consiguiente mejorar sus registros y luego, en julio, ingresar al sistema del ENARD. “Son miles de personas las que me ayudaron y estoy agradecida con todos ellos. Pude mejorar mis marcas, hacer récord sudamericano, récord nacional, ser campeona iberoamericana, panamericana y ahora sudamericana. Todo eso implica una preparación, viajes, hospedaje, cuidados. Sin ellos, y también el apoyo de mi Confederación y ahora del ENARD, no hubiera podido”, valoró, conmovida.




