El etíope Yomif Kejelcha, quien este domingo 23 de agosto marcó un hito para la historia del atletismo en la Argentina al batir el récord mundial de medio maratón en Buenos Aires con 56:51, es una de las grandes figuras de este deporte.
Venía de su “super actuación” en el maratón de Londres, a fines de abril, cuando junto al keniano Sabastian Sawe se convirtieron en los primeros hombres en correr la mítica distancia por debajo de las 2 horas.
Allí Sawe marcó 1:59:30 y Kejelcha, once segundos más. También el ugandés Jacob Kiplimo batió allí el récord del mundo anterior, en su tercer puesto. Kejelcha, además, se había convertido en el debutante más veloz de la historia de un maratón.
Este domingo, Kejelcha le arrebató a Kiplimo el récord mundial de medio maratón (lo había logrado en marzo en Lisboa) y también la marca del circuito porteño.
“No me frustra ser segundo. Lo que hice fue maravilloso” dijo un (feliz) Kejelcha poco después de aquella fantástica carrera en la que apenas once segundos lo separaron del “estratosférico” Sawe. Este le agradeció por su actuación y ese clima no es extraño: comparten equipo y entrenador, el italiano Claudio Berardelli. Entrevistado por EFE luego de la carrera, Kejelcha amplió: “Se lleva hablando mucho tiempo -acerca de bajar las 2 horas – y ha costado más de lo que yo creía, pero de repente ha sucedido. Sawe es un atleta muy fuerte y podía hacerlo. Yo también me veía muy fuerte, así que nos ayudamos los dos. Mi entrenamiento ha sido muy bueno y, aunque no he corrido maratones antes, la experiencia previa me ayudó”.
Nacido el 1° de agosto de 1997 y con una estatura inusual para los grandes corredores de fondo (1.86m), Kejelcha viene de uno de los países que significa potencia en el atletismo mundial, en carreras de fondo: de allí vinieron gigantes como Bikila, Haile Gebrselassie o Kenenisa Bekela, simplemente por nombrar a algunos.
Antes de integrarse al equipo de Berardelli, Kejelcha pasó alguna etapa en otra formación más controvertida, la que manejaba Alberto Salazar en Oregon, EE.UU., y que luego fuera suspendido con acusaciones de doping. Kejelcha se alejó a tiempo.
Kejelcha también está considerado uno de los corredores más notables -aunque no más exitosos- en esta última década, ya que su actividad cubre todas las distancias desde el mediofondo hasta (ahora) el maratón. Y en casi todas pruebas, con marcas que lo ubicaron entre los mejores del mundo como sus 3:47.01 en la milla en pista cubierta (fue récord, en Boston 2019), 7:23.64 en 3.000 metros llanos (Eugene 2023), 12:38.95 en 5.000 (Oslo 2024) y 26:31.01 en 10.000 (Nerja 2024). Desafió la hegemonía de Kiplimo en el medio maratón al batir el récord mundial con 57:30, en octubre de 2024 en Valencia.
Después de ganar las carreras de fondo de los Mundiales sub18 (Donetsk 2013) y sub 20 (Eugene 2014), tenía aspiraciones similares entre los mayores, aunque no se concretaron: fue subcampeón de los 10.000 metros llanos en el Mundial de Doha 2019 y el año pasado en Tokio, mientras que en los Juegos Olímpicos quedó 7° en la capital japonesa y 5° en París sobre esa misma distancia. Sus únicos títulos “majors” fueron en los Mundiales de Pista Cubierta, ya que se proclamó campeón de 3.000 metros tanto en 2016 (Portland) como dos años más tarde en Birmingham.
En vísperas del maratón de Londres había mostrado algún escepticismo sobre sus posibilidades de bajar las 2 horas: “Nunca pude imaginar que nosotros podríamos romper la barrera de las dos horas. Yo creía en el entrenamiento que había hecho, me encontraba bien, así que sólo quería correr, desafiar la competición… pero nada más. Quería correr en mi mejor marca, pero mi mente no estaba preparada para las dos horas. Sólo ocurrió y estoy muy feliz”.
Admira a referentes como Gebrselassie y Kipchoge y considera que “para un deportista el descanso es muy importante. Corro, descanso, corro, descanso. Así siempre. Y trato de llevar una alimentación buena. Por ejemplo: hago un desayuno normal y tomo siempre lo mismo, no me gusta introducir muchos cambios”.
Kejelcha aseguró que ya no volverá a correr en pista y que se concentrará en las pruebas de calle/ruta, donde el medio maratón sigue siendo su distancia preferida. Ya la abordó siete veces, ganando tres de ellas, tods en Valencia (2019 con 59:05, 2024 con el citado récord del mundo y 2025 con 58:02).
Ben Hobson en Runner’s World lo describió así: “¿Qué se sentirá al estar tan cerca de la grandeza y aun así quedar en segundo lugar? Su actuación es sobresaliente y asombrosa; ser tan rápido en 42,2 kilómetros en su debut es casi lo más impresionante. Sawe no fue tan rápido en su debut y, sin embargo, mírenlo ahora, así que el futuro se presenta brillantemente prometedor para Kejelcha, y aun así, es difícil no sentir tristeza por él. Y así son las carreras de maratón. O cualquier carrera, para ser honestos. Es evidente que Sawe lo presionó muchísimo en los últimos kilómetros; su actuación probablemente superó las expectativas más optimistas de él mismo, de sus entrenadores y patrocinadores. Sin embargo, al verlo desde la barrera, animando a Sawe mientras se reescribe la historia, se siente una empatía y una compasión que todos los corredores comparten cuando esa esquiva «carrera perfecta» se les escapa de las manos. Estoy deseando ver qué ocurre en la próxima carrera.”



